Anablog
Desde 1989 o 90, en forma inconstante, he llevado un diario análogo, o Anablog, en donde relato mis experiencias. Tengo ya varios cuadernos dedicados a este tema.El Anablog tiene una magia incomparable, en él está reflejada tu alma, escrita con puño y letra propios. Tiene el olor de la pintura y la huella de los marcadores; la textura del papel.
Me encanta releer mis anotaciones de años anteriores de vez en vez y ver cómo mis pensamientos van evolucionando respecto a temáticas múltiples: la vida cotidiana, la ciudad como ente vivo, mis amigos, el amor, el trabajo, mis ideas acerca del diseño y la pintura, mis obsesiones con la comida chatarra, etc. De la primaria a la escuela secundaria, a la prepa, la universidad y la vida profesional, de mis andares con Chabelo y mis aventuras galácticas con ¡Ka-Boom!
Mi diario es un lugar especial donde colecciono mis recuerdos, y mi mundo. Es una enciclopedia con el nombre de restaurantes, calles y actitudes que de otra forma pasarían inadvertidas.
Mi primer beso está narrado en esas páginas. El día en el que recibí una carta de Stan Lee, el creador del universo Marvel. Aquella larga charla que tuve una tarde de hace no tanto con Xavier y Chabelo. El día en el que camino a la Universidad decidí que el verdadero aprendizaje dependía de mí. El día en el que le dije que me gustaba... ella me dijo con la voz quebrada que ya tenía novio, y tuve una experiencia fuera del cuerpo. Mis sueños raros. Mis mascotas. El día del temblor donde ella lloró. El estreno del Episodio I. El día en el que pensé que el mundo iba a terminar... narré el final de una guerra y el inicio de la que le siguió. El Año Nuevo en el que mi familia pensó que estaba loco (¡y realmente lo estoy!). ¡Esos tenis nuevos! La primera visión de la Torre Eiffel... Picasso en Venecia y peleas bobas con mamá. La visión fugaz de Karen Galilei junto al puesto de comida. Aquella noche con estrellas veloces. La Comic-Con. El Paseo de la Reforma y su ángel. La tarde en la que ella nació y supe que pronto nos encontraríamos. El día en el que no hice nada para ayudar. Mis pesadillas acerca del fin del mundo. El día en el que salvé al mundo. Mis pasos sobre los caminos de papá, sus pistas y acertijos. El tráfico. Y claro, aquél día que casi muero envenenado a manos de la comida de tía Marcela. La búsqueda de las estrellas. El mundo de colores y conspirando a mi favor. Aquel amanecer después de ver a Paul McCartney (de espaldas y a 200 metros), aquella tarde en la que no podía dejar de escuchar esa canción. Aquella tarde en la que no hice nada más que comer, ver la TV y abrigarme del frío. Y entonces, ella llegó y me tomó de la mano. Mis cumpleaños y ese álbum de Tin Tin. El día de las votaciones...
Mi diario es un confidente, y dentro hay muchos secretos, muchas claves, pistas y acertijos también.

Normalmente, jamás comienzo un relato con 'Querido diario...' al puro estilo de Betty Rosas (Cooper) de Archi(e). Siempre he preferido un estilo más personal donde yo soy el narrador y el lector a la vez.
Tengo diarios escritos y dibujados, diarios en español y en inglés. Comencé a dibujar tras ver un experimento de diario que mi asombroso amigo Horacio Sandoval hizo hace ya varios años. El dibujar en el diario es una excusa extraordinaria, y muchos de mis miedos al dibujo se perdieron en ese momento. La mayoría de mis amigos K! que comenzaron ese experimento ya no lo siguen, para mí fue todo lo contrario, me ayudó a retomar algo que siempre había disfrutado: escribir.
Gracias por compartir mi blog, anablog y vida. El sentimiento ha sido mutuo y permanecerá en páginas y bits.
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M.
Labels: Green, Horacio Sandoval, Illustration, Ka-Boom, Life

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